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Ministerio de Cultura y Juventud

Fecha de última actualización: 01/10/2004

 

 

 

 

Hernán Peralta Quirós

 

 

 

 

 

Una sola vez, un solo año, se ha reconocido a dos personas con el Premio Magón: 1965. Estas eran, además, dos figuras tan imprescindibles para la historia costarricense como dispares en cuanto a sus orientaciones vitales y políticas: el escritor Carlos Luis Fallas y el historiador Hernán G. Peralta. El uno, comunista ateo; el otro, liberal católico. Ambos, fundamentales en la construcción de nuestra Costa Rica imaginaria: el uno con las herramientas de la novela, el otro con las de la historia.

 

Con Peralta, los estudios históricos costarricenses perdieron su inocencia: no ya la trascripción de documentos ni la descripción de eventos, tampoco las memorias casi literarias. Más bien las dos cosas, la rigurosidad en la presentación de los datos y la imaginación para explicarlos: la interpretación histórica, finalmente.

 

 

 

 

 

 

 


 

El solemne e impecable Hernán Peralta, "celoso artífice de nuestra cultura" -como bien lo calificó Elías Zeledón-, nació en San José el 16 de febrero de 1892. Cursó la secundaria en el Liceo de Costa Rica e inició sus estudios en Derecho; muy joven participó en polémicas en la prensa costarricense, y fruto de ellas es su ensayo histórico España y América, aparecido en 1918.

 

Prologado por don Valeriano Fernández Ferraz y patrocinado por la colonia española en Costa Rica, España y América recogía 16 artículos en los cuales, con precisión documental y acento polémico, defendía la gestión civilizadora de la cultura hispánica en América. En su Historia de la literatura costarricense, Abelardo Bonilla suma dos virtudes de Peralta, ya manifiestas en este primer ensayo y que acompañaban la certeza bibliográfica y el afán interpretativo: en el territorio de la historia, Peralta era de los primeros que sacaba a Costa Rica del vacío para ubicarla en su contexto: Latinoamérica, acaso el mundo; en el país de la literatura, Peralta se mostró como un brillante estilista, expresivo como pocos.

 

Entre 1919 y 1925, Peralta estudió Derecho en Barcelona; a su regreso, repartió su tiempo entre tres actividades: la docencia, como profesor de historia y de economía en el Liceo de Costa Rica y, tras su fundación, en la Universidad de Costa Rica; el derecho, como abogado del Banco Nacional por largos años; y a la investigación histórica, por la cual se le recuerda especialmente.

 

En 1928, publicó Don Rafael Yglesias Castro, un estudio que, pese al título, no era una biografía, sino un repaso por su época, por la campaña electoral de 1889, por los conflictos políticos y religiosos que la caracterizaron, y por la ubicación de estos en el turbulento contexto centroamericano. De esta manera, Peralta recalcaba la singularidad política costarricense, su educación cívica y tradición democrática. Estas características se repiten en otros libros, como Agustín de Iturbide y Costa Rica (1944), El Pacto de Concordia (1952) y Las constituciones de Costa Rica (1962). En La diplomacia en Costa Rica recogió su experiencia como embajador en Chile y República Dominicana.

 

 

 

 

 

 

Individualista y liberal inclaudicable, enemigo de la injerencia estatal en el mercado, previó que el intervencionismo que caracterizó al Estado costarricense a partir de 1949 se desgastaría, como lo había hecho el liberalismo.

 

Además de jurista y miembro de media docena de asociaciones y academias de historia en España y América Latina, don Hernán fue un notable hispanista y presidente de la Academia Costarricense de la Lengua; este cargo lo ocupó incluso después de 1970, cuando un accidente lo dejó inválido. Don Hernán Peralta falleció el 9 de enero de 1981.

 

"He sido liberal demócrata de tipo inglés"

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPITULO VI

 

Situación política de Costa Rica antes de 1881.—La historia de Costa Rica se desarrolla sobre cauces diferentes a los de la historia de Centro América.—Carencia de partidos históricos.—Guardia y sus antecesores.—Ingreso de los jesuítas.—Primeros intentos de intervención en Costa Rica.—Misión de Mérida.—Guardia ante la Cuádruple Alianza.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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