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Ministerio de Cultura y Juventud

Fecha de última actualización: 05/10/2007

 

 

 

 

 

 

 

Fin de la ocupación filibustera en Nicaragua

 

 

 (Capítulo 10)

 

 

 

 

 

Ataques filibusteros a San Jorge y combates en la hacienda el Jocote y en el llano del Coyol

 

 

 

 

 

"Puerto de San Juan del Sur. Imagen: MHCJS"

A finales de enero de 1857, el ejército aliado estaba conformado de la siguiente manera: la tropa hondureña, al mando de Xatruch se componía de 200 soldados; la guatemalteca, dirigida por Zavala, sumaba 1300 hombres; la nicaragüense, comandada por Chamorro, la integraban 450 soldados y la columna al mando de los generales Cañas y Jerez la constituían 500 hombres.

 

 

 

 

 

Luego de pasar por El Obraje y de algunas escaramuzas con los filibusteros los aliados se fortificaron en San Jorge. Escogieron este lugar porque tenían la ventaja de recurrir al uso de los vapores y podían concurrir inmediatamente a cualquier punto que amenazara el ejército de Walker.

 

 

 

 

 

El 29 de enero cuando concluían las obras de defensa, se presentó Henningsen con seiscientos hombres y atacó el campamento de los aliados. Fue rechazado al cabo de dos horas de duro combate con una pérdida cercana a las cien bajas. El primero de febrero, llegó a San Jorge el general José Joaquín Mora quien trasladó un refuerzo de trescientos hombres a bordo del vapor San Carlos. Los jefes militares nicaragüenses, temerosos de que las nuevas divisiones entre los aliados volvieran a entorpecer toda la campaña, se interesaron en organizar una reunión a bordo del vapor, con el objeto de ponerse de acuerdo con Mora. Sin embargo, cuando se disponían a realizarla se anunció un ataque de Walker sobre la plaza. El general Mora regresó entonces a sus posiciones en el río San Juan.

 

 

 

 

 

En la noche del 3 de febrero, Walker sorprendió una barricada y se introdujo a la plaza. Fue un ataque violento e inesperado que le permitió algunos avances, pero terminó rechazado al final con grandes pérdidas. Nuevamente, el 7 de febrero los filibusteros amanecieron ubicados con su artillería frente a San Jorge;  poco después empezaron un ataque con cañones que duró hasta las tres de la tarde.

 

 

 

 

 

El 16 de marzo los filibusteros hacen un tercer esfuerzo por tomar San Jorge; se trataba de  Walker y Henningsen al frente de cuatrocientos soldados y piezas de artillería. Por espacio de dos horas atacaron con cañones a los aliados.También esta acción terminó en derrota para los filibusteros.  Los continuos ataques de Walker a las posiciones aliadas respondían a la necesidad que tenía de mantener en movimiento a su ejército para evitar las constantes deserciones. Grupos enteros de caballería e infantería se escapaban a Liberia. A los desertores el gobierno de Costa Rica les pagaba su pasaje hasta Nueva York.

 

 

 

 

 

A pesar de encontrarse aislado por el sector del Atlántico, Walker no dejaba de recibir auxilios por San Juan del Sur. El 4 de marzo se informó de la llegada de uno de esos refuerzos. Los aliados destacaron al general don Fernando Chamorro con seiscientos hombres para que impidiera su entrada a Rivas. Walker, a su vez, mandó un destacamento al mando del general Sanders a proteger el nuevo arribo con doscientos hombres.

 

 

 

 

 

Chamorro salió de San Jorge el día 5 y se situó en el Jocote, una hacienda situada entre Rivas y San Juan del Sur. Los ochenta hombres que componían el refuerzo filibustero fueron derrotados. Sin embargo, al regreso del Jocote, en el llano del Coyol, los nicaragüenses fueron emboscados por los doscientos filibusteros comandados por el general Sanders. El combate se sostuvo hasta muy avanzada la tarde y terminó con una victoria sobre los filibusteros. Estos fueron derrotados en el Llano de la Cruz.

 

 

 

 

 

El sitio de Rivas

 

 

 

 

 

Los gobiernos de Centro América, informados de la rivalidad de los generales aliados, convinieron en supeditarlos a un solo jefe. El nombramiento recayó en el general José Joaquín Mora. El 18 de marzo, el general Mora llegó al campamento de San Jorge con una división de quinientos sesenta costarricenses y al día siguiente se hizo cargo del mando en jefe de los ejércitos aliados. El 26 ordenó sitiar rigurosamente a la ciudad de Rivas y dispuso su asalto. El 22 los aliados sostuvieron un combate que duró más de 7 horas. Los costarricenses, al mando del general Cañas, atacaron la parte norte y Chamorro la parte sur de Rivas, sin resultados positivos.

 

 

 

 

 

En los días 23, 24, y 26 de marzo, las fuerzas aliadas atacaron; pero fueron rechazados con grandes pérdidas. Sin embargo, los ataques sucesivos agravaron la situación para los filibusteros que además de las bajas sufridas, seguían enfrentando el problema de la deserción al campo aliado.

 

 

 

 

 

El 11 de abril de 1857, en conmemoración de la batalla del 11 de abril del año anterior, se planificó un ataque conjunto de todas las fuerzas aliadas, pero también fueron nuevamente rechazados a costa de grandes pérdidas para los aliados.

 

 

 

 

 

Walker perdió su última oportunidad de escapar de Rivas con la toma del puerto de San Juan del Sur, el 15 de abril. El logro fue mérito de los hombres al mando del Mayor Juan Estrada, que también eliminó a Walker las posibilidades de aprovisionamiento desde los Estados Unidos.  Con esta ocupación, los aliados completan el dominio absoluto del teatro de la guerra, que abarcó desde San Juan del Norte, en el Atlántico, el río San Juan y el lago de Nicaragua, hasta San Juan del Sur, en el Pacífico.

 

 

 

 

 

Rendición y expulsión de William Walker

 

 

 

 

 

La fragata de guerra americana Saint Mary, al mando del capitán Charles E. Davis,  echó anclas en San Juan del Sur el 6 de febrero. A mediados de ese mes se había presentado en el campamento aliado, solicitando que se le entregara uno de los vapores del lago para la continuidad del tránsito interoceánico. Los aliados contestaron negativamente hasta tanto Nicaragua no estuviera libre de filibusteros.

 

 

 

 

 

El capitán Davis también pidió permiso para colocar en el puerto de La Virgen, una escolta americana que diera garantía a los edificios de la Compañía de Tránsito; la respuesta fue negativa otra vez.  Así, este capitán continuó en San Juan del Sur observando el desarrollo de la campaña.

 

 

 

 

 

En uno de los momentos más críticos para Walker, cuando está por rendirse incondicionalmente, se presentó el capitán Charles H. Davis como mediador. Con la anuencia de los aliados obtuvo para los filibusteros una decorosa capitulación y así Walker y sus oficiales salieron de Rivas el primero de mayo.

 

 

 

 

 

La guerra tocó a su fin y el "Rey de los Filibusteros" volvió a Nueva Orleáns, donde fue recibido con honores por gran cantidad de simpatizantes. William Walker intentó varias veces más apoderarse de Centroamérica, hasta que fue apresado por los ingleses y entregado a los hondureños, que lo enjuician y fusilan el 12 de septiembre de 1860, en el puerto hondureño de Trujillo.

 

 

 

 

 

Edición general: Oficina de Prensa MCJD

 

 

Textos y revisión: Antonio Vargas Campos, historiador del MHCJS

 

 

Más información sobre la Campaña Nacional en la página web del Museo Histórico Cultural Juan Santamaría: www.museojuansantamaria.go.cr 

 

 

 

 

 

Fuentes

 

 

 

 

 

 

 

 

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