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Ministerio de Cultura y Juventud

Fecha de última actualización: 17/04/2018

 

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Entrevista a José Serebrier, director invitado al I Concierto de Temporada Oficial 2018 de la Orquesta Sinfónica Nacional

 

"Siempre se debe trabajar duro porque uno es tan bueno como su última presentación

 

 

•I Concierto de Temporada Oficial 2018 tendrá lugar el viernes 16 de marzo,  8:30 p.m., y domingo 18, 10:30 a. m., en el Teatro Nacional de Costa Rica

•"El último tango del amanecer" es una de las más recientes obras de Serebrier, compuesta exclusivamente para la OSN, cuyo estreno mundial será en dichas presentaciones

•José Serebrier: "Costa Rica no tiene ejército, pero tiene orquesta"

 

San José, 15 de marzo de 2018. Durante los años cuarenta en Uruguay, un pequeño niño llamado José Serebrier, hijo de padre ruso y madre polaca, con tan solo nueve años de edad, descubrió en la música su pasión y ese interés lo llevó a decidir -aún a su corta edad- su verdadera vocación: convertirse en músico.

 

Con arduo esfuerzo, tenacidad, pero sobre todo con convicción, y una pizca de lo que él llama "suerte", José Serebrier logró alcanzar su meta y convertirse en uno de los músicos y directores de orquesta más reconocidos a nivel mundial.

 

La Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica (OSN) tendrá la oportunidad de presentarse bajo la dirección de Serebrier durante su I Concierto de Temporada Oficial 2018, que tendrá lugar el viernes 16 de marzo, a las 8:30 p.m., y el  domingo 18, a las 10:30 a. m., en el Teatro Nacional de Costa Rica.

 

Durante su visita por el país, y en medio de su trabajo preparativo con la OSN, el uruguayo conversó con la Oficina de Prensa y Comunicación del Ministerio de Cultura y Juventud; a continuación un extracto:

 

Pasión por la música. A José Serebrier se le puede definir como una persona sumamente accesible, simpático, cordial y con una experiencia de vida inigualable; pero sobre todo, como una persona que respira, siente y vive la música de forma plena y hace de ella, uno de los aspectos más importantes en su vida.

 

Su historia de vida está marcada por la profunda pasión que desde muy pequeño desarrolló por la música, la que inició junto a su violín; que en breve, se convirtió en la puerta que lo conectaría con un mundo de oportunidades y experiencias maravillosas, como él mismo las describe.

 

Acerca de sus inicios en esta disciplina, entre sonrisas señaló: "Recuerdo todavía  claramente haberle dicho a mis padres, a los 10 años: ‘voy a ser músico, voy a dedicarme a la música’, y ellos se quedaron muy sorprendidos. Mi padre era ingeniero y no había nadie en la familia que fuera músico. Pese a esto, no me frenaron, no me dijeron ‘tenga cuidado’ o ‘va a ser díficil’. Ojalá lo hubieran hecho, porque es cierto que es una vida de muchas satisfacciones, pero a la vez muy difícil; implica mucha dedicación, ya que en la música nunca se deja de estudiar".

 

"Yo no tenía la menor idea de lo que iba a pasar cuando decidí ser músico. Recuerdo una vez, siendo aún pequeño, que fui a ver al maestro Carlos Estrada, el músico más importante de Uruguay. Él era uno de mis maestros y le dije: ‘¡Maestro Estrada, quiero ser director de orquesta!", y él me dijo: ‘No, no hay lugar, porque es un país muy chico; vas a pasar una vida desilusionado porque no tenemos lugar para directores’. Pese a esto, no hice mucho caso al comentario y seguí adelante".

 

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Con persistencia y objetivos claros, Serebrier continuó su camino por la música e inició pequeños proyectos, entre ellos, escribir su primera obra "Sonata para violín solo, número 1, OP", con tan solo nueve años. Posteriormente, sus aspiraciones crecieron al igual que él.

 

"Cuando tenía 10 años, organicé la primera Orquesta Juvenil de América Latina. La razón fue porque fui a ver a Lauro Ayestarán, Ministro de Cultura de Uruguay, quien además era un musicólogo muy importante y famoso en América Latina, por los libros que escribió acerca de la música folclórica de toda América".

 

"Pedí una cita con él, me recibió y le dije: ‘Quiero organizar una orquesta’. Esto porque anteriormente yo había pedido dirigir una orquesta nacional y me todos me dijeron que no era posible porque apenas tenía 9 años. Entonces, después de hablar con el ministro, él me dijo que sí, me dio un papel para permitirme salir de clases de la escuela para poder ir a las escuelas y buscar a los músicos, entrevistarlos y hacer audiciones. Después de tres meses, hice una orquesta de unos 90 músicos  y por cuatro años dimos conciertos por todo el cono sur: Argentina, Uruguay, Brasil y Paraguay. Y fue así como aprendí a dirigir".

 

"Aprendí sobre dirección orquestal como los niños aprenden a caminar, es decir, a tropiezos. Claro, después estudié y tuve los mejores maestros del mundo", señaló el director.

 

Posterior a esto, su carrera musical fue en ascenso y con ella, llegaron nuevas oportunidades y retos por enfrentar, pero asegura que, sin lugar a dudas, contó con mucha "suerte".

 

"Tuve la gran suerte que varios músicos internacionales, provenientes principalmente de Estados Unidos, entre ellos Aaron Copland y Eugene Ormandy, me descubrieron e invitaron a estudiar en Estados Unidos, cuando tenía 15 años. Me consiguieron una beca y fue así como inició todo".

"Mi intención era estudiar y volver a Uruguay, pero empezaron a darse grandes cosas justo después de llegar: premios, oportunidades de becas, estrenos de obras mías, en fin, tuve una gran suerte, pero no pude volver a Uruguay. Realmente estoy agradecido por esto; aún así, es una vida muy difícil y sacrificada -la del músico-.

 

Respecto al significado de la música en su vida, con contundencia indicó sentirse muy satisfecho de sus logros, de su vida, la cual reconoce es muy ocupada e implica sacrificios, pero destacó que siempre se debe recordar que "hay que tener mucho amor a lo que uno se dedique, para poder hacerlo bien".

 

Trayectoria y aprendizajes. Actualmente, Serebrier cuenta en su carrera con más de 300 discos grabados, ocho Premios Grammy, 46 nominaciones a diferentes premios y  un itinerario de trabajo que incluye giras con las principales orquestas del mundo. "Esto significa una gran responsabilidad; siempre se debe trabajar duro porque uno es tan bueno como su última presentación", aseguró el artista.

Serebrier también destaca su trabajo en giras por diferentes parte del mundo, y que en esta ocasión le genera un grata y amplia satisfacción el compartir nuevamente escenario con la Orquesta Sinfonica Nacional de Costa Rica, a la cual le tiene un especial aprecio.

 

Consultado acerca de las mayores enseñanzas que la música y su profesión le han otorgado, el artista señaló: "Creo que conocer personas de diferentes partes del mundo, ha sido una muy buena enseñanza; ver que todos somos muy similares. Interactuar con distintos públicos, culturas es muy importante y siempre procuro mantener el contacto con todas las personas que he conocido a lo largo de mi carrera".

 

"Creo que lo más importante de la música es lo que transmite al público; si ves las sonrisas de la gente, significa que el concierto logro comunicarles algo. Aunque la música sea triste o alegre, los músicos deben tocar el alma de la gente y con ello el concierto logrará comunicar y elevar un mensaje", concluyó este artista.

 

Participación en Costa Rica. Acerca de la invitación que le extendió la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica para ser parte del I Concierto de la Temporada Oficial 2018, Serebrier mostró alegría y gratitud por la oportunidad y destacó que siempre es una agradable ocasión para compartir con los músicos costarricenses, con quienes trabajó previamente en 2013 y 2016, en giras por México y Miami, entre otros lugares.

 

Respecto a esta nueva cita con la OSN, el director indicó que "es muy grato volver a trabajar juntos. Encuentro a la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica mejor que nunca; está en una excelente forma: musicalmente, ambientalmente, moralmente. El primer ensayo fue un gran encuentro. La percibo en sus mejores momentos", señaló con satisfacción.

 

Además, el director aprovechó para felicitar al ensamble por su Grammy Latino obtenido en noviembre de 2017.

 

"Estoy muy contento y satisfecho de saber que la Orquesta Sinfónica de Costa Rica haya ganado un Grammy Latino, porque es una gran hazaña; más porque lo ganaron con música de compositores locales, eso es muy importante", enfatizó el artista.

 

Serebrier tuvo la oportunidad de interactuar con estudiantes y docentes del Instituto Nacional de la Música (INM). Recalcó la importancia de formar nuevas generaciones de estudiantes y brindarles la oportunidad de desarrollarse profesionalmente, por ello señaló que "la educación musical de los jóvenes es muy importante y el INM está haciendo un muy buen trabajo, incluso tengo entendido que están construyendo un nuevo edificio, lo que me parece esencial para continuar con estos procesos".

Acerca de las expectativas que puede tener el público respecto a estos conciertos que inaugurarán la Temporada Oficial de Conciertos de la Orquesta Sinfónica Nacional para 2018, el uruguayo indicó:

 

"Tendremos un programa muy lindo. En esta ocasión, la administración de la orquesta me pidió armar un programa con música de Italia. Entre el repertorio tendremos una obra hermosa de Puccini, para orquesta de cuerdas. Después tendremos el Concierto para Violín N°1 en Re Mayor de Paganini, que es una obra de enorme dificultad y virtuosismo, que interpretaremos junto al solista, el violinista estadounidense Nigel Armstrong. Además tendremos dos de las obras más dificiles de tocar en el repertorio orquestal, entre ellas Fuentes de Roma y Pinos de Roma, de Respighi, que son obras extraordinariamente orquestadas y que terminan con enorme fuerza porque incorporan el órgano, ocho trompetas, seis trombones; es una obra enorme", explicó Serebrier. En esa última presentación, participarán los estudiantes del Instituto Nacional de la Música.

 

"Después tengo planeado interpretar dos obras cortas para cuerdas solas. Entre ellas, una obra mía que escribí hace una semana de manera exclusiva para esta Orquesta que se llama ‘El último tango del amanecer’, y que será un estreno mundial. Es una obra corta para cuerdas, con una duración de tres minutos".

 

"Mientras que la segunda es una canción de Tchaikowsky, orquestada por mi persona para la OSN y la sección de cuerdas. También es un estreno, y recién se acaba de editar; la compuse hace un mes".

 

Finalmente, el director aprovechó para invitar a los costarricenses a participar de las presentaciones que realiza la OSN.

 

"No dejen de venir a los conciertos, tienen una gran suerte de contar con un excelente director musical, Carl St.Clair, que es un hombre de gran experiencia. Esta es una de las razones principales por las cuales encuentro a la orquesta en buena forma, ya que él los ha preparado muy bien".

 

"Apoyen a la orquesta, vengan a los conciertos que la van a pasar muy bien, tienen que estar muy orgullosos de su orquesta. Cuando viajo por el mundo digo que Costa Rica tiene la mejor orquesta de la región, sin duda. Esto por muchas razones; han tenido muy buena suerte con los directores, músicos locales de mucha calidad, una gran educación musical y una razón muy importante: Costa Rica no tiene ejército, pero tiene orquesta".

 

Fotos 1 y 2. Clive Barda / Foto 3. Centro Nacional de la Música.

Información: www.cnm.go.cr

 

Producción - Oficina de Prensa y Comunicación - MCJ / Consecutivo 085 / MAC/ 15-03-2018

   

 

 

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